jueves, 2 de marzo de 2017

Los autores del Lazarillo de Tormes

En los últimos años se han propuesto a dos autores distintos como los posibles autores de la famosa novela picaresca. Aquí tenéis los textos de las noticias de prensa:



'Lazarillo de Tormes': escándalo, transgresión y autoría definitiva. 14/05/2016
Desde el año 2002 lleva Rosa Navarro, catedrática de Literatura de la U. de Barcelona, defendiendo su tesis de que La vida de Lazarillo de Tormes fue obra del humanista Alfonso de Valdés, de ascendencia judía, responsable de redactar las cartas en latín del emperador Carlos V y brazo derecho del canciller Gattinara. Navarro resiste las críticas y los embates de periódicas atribuciones del Lazarillo a otros escritores y publica una edición del libro que por primera vez luce en la portada la mención a Valdés.
La especialista en el Siglo de Oro ya expuso su teoría en 2004. Desde entonces ha "profundizado en la investigación" con las concordancias entre el Lazarillo y las otras dos obras de Alfonso de Valdés ('Diálogo de las cosas acaecidas en Roma', que levantó las iras del nuncio pontificio Baltasar Castiglione, y 'Diálogo de Mercurio y Carón'). Además de destacado seguidor de Erasmo de Rotterdam, Valdés era miembro de una familia judía conversa que había visto morir en la hoguera a otro de sus integrantes, el hermano de su madre, que era capellán de San Salvador de Cuenca.
A esta luz, el libro no es la inocente sucesión de peripecias del pobre Lázaro sino una carga de profundidad contra el clero que rápidamente hizo sonar las alarmas de la Inquisición. Veamos: los amos que maltratan, vejan y matan de hambre al chiquillo -cuyo nombre, no conviene olvidarlo, simboliza la pobreza por excelencia- son un ciego que vive de oraciones en las que no cree, un clérigo avaricioso que sólo le da cebollas para comer, un buldero que finge milagros para obtener dinero de la venta de bulas... También un fraile pederasta para quien la expresión "romper los zapatos" -referida a los negocios que se trae entre manos el fraile de la Merced- tiene el significado inequívoco de "abusar de menores".
Lázaro acaba al servicio del arcipreste de San Salvador, cuyos vinos debe pregonar. El artificio narrativo que emplea el autor de la novela consiste en que alguien solicite al desgraciado que le cuente si el clérigo vive amancebado. Quien lo pide teme que sus secretos de confesión lleguen a oídos de la mujer que comparte con él su lecho... y que es la mujer de Lázaro. El arcipreste lo ha convencido de casarse con ella como tapadera para ocultar su pecado. Para Navarro el "vuestra merced" a que se refiere Lázaro en el relato no sería un hombre, sino una dama temerosa que quiere saber si puede seguir confiando en su confesor. Con su relato demuestra que el arcipreste está más interesado en amasar dinero y retozar con mujeres que en asuntos de espíritu. Y, sí, con un par de vinos contará seguramente los secretos de confesión a su manceba, y ésta hará lo propio con su marido, el pregonero Lázaro.
Navarro refuta incluso la datación habitual de la obra y la sitúa hacia finales de la década de 1520. Como hombre fiel al emperador, Valdés escoge con mucho tino las fechas en las que inscribe su novela. Las andanzas literarias de Lazarillo se inician con el desastre de la batalla de Gelves, en 1510, la gran derrota frente a los moros de Fernando el Católico, como para destacar el fracaso del rey venerado por los nobles castellanos; por el contrario, la última referencia temporal del relato es la entrada triunfal en Toledo de Carlos V, acontecimiento que tiene lugar en 1525.
La crítica a las bulas que contiene el Lazarillo es inconcebible, según la catedrática, en fechas posteriores al Concilio de Trento (1545-1563), lo que pone en entredicho que las primeras ediciones fueran las que conocemos de 1554. Por razones de la misma índole, el volumen tiene que datar de antes de finales de los años 30 porque, a esas alturas, los erasmistas como Valdés son ya objeto de persecución. De otra parte, sólo es posible que un ataque tan violento como sagaz contra la corrupción de la Iglesia lo firmara alguien poderoso, que se sintiera respaldado de manera firme por el canciller Gattinara y el emperador.
Concluye la catedrática que el autor del Lazarillo' debe de tener origen converso -por las constantes menciones del texto a los judíos-, posee formación jurídica, escribe con un objetivo preciso de denuncia propio de un erasmista y acredita una cultura vastísima que sabe enmascarar para hacerla pasar por sabiduría popular y naturalidad de un muchacho que dicta una carta a un escribano. Y además se trata de un grandísimo escritor, "el mejor prosista de la primera mitad del XVI", Alfonso de Valdés.
Rosa Navarro aventura que Valdés quiso encriptar su nombre en el título de la obra para deleite de ojos sagaces. Su firma la formarían las tres primeras letras, leídas en sentido inverso -al modo de un texto hebreo-, unidas a las tres últimas, y de esta guisa, con los seis caracteres destacados en rojo, se pone a la venta la primera edición española del 'Lazarillo' atribuida abiertamente en su portada a Alfonso de Valdés.




Cuatro siglos después, El Lazarillo de Tormes ya tiene autor
La paleógrafa Mercedes Agulló ha descubierto, casi quinientos años después de su publicación, quién es el autor del Lazarillo de Tormes. Su nombre es Diego Hurtado de Mendoza, un nombre que obligará a cambiar muchos libros de literatura españoles.
Tras décadas de trabajo, Mercedes Agulló ha logrado descifrar uno de los mayores misterios de la literatura española. Esta joya de la picaresca,  publicada en 1554 y considerada el embrión de El Quijote, ha sido un misterio durante cuatrocientos cincuenta años. Agulló avanza, en El Cultural de El Mundo, algunos de los detalles sobre su investigación, que se publicará bajo el título: "A vueltas con el autor del Lazarillo".
La investigaciones de esta paleóloga han llegado a la conclusión, difícilmente refutable, de que esta obra salió de la pluma de Diego Hurtado de Mendoza, un hombre que "representa como pocos el ideal renacentista de unión de las armas y de las letras" según cuenta.
Elogiado por Lope de Vega, fue un mecenas de pintores y escritores, y escritor infatigable de manuscritos, además de nieto del Marqués de Santillana y amigo de Gracián y Santa Teresa de Jesús.
Mercedes Agulló destaca que esta revelación "no es obra de un hallazgo casual, sino de la tenaz persecución de un hilo durante todo este tiempo" conocedora de que su teoría refuta las tesis expuestas por cientos de historiadores. Además de otras tantas evidencias, la prueba definitiva fueron unos papeles encontrados por Mercedes Agulló en la testamentaría del cronista López de Velasco, albacea de Diego Hurtado de Mendoza, así lo acreditan.
Según cuenta Agulló, la prueba definitiva la encontraron en "Una serie de cajones y el impresionante lote de documentos acumulados por don Diego Hurtado de Mendoza durante su larga vida - 75 años- ya que al Cosmógrafo Real  se le había encargado la administración de su hacienda. Ahí encontramos, al lado de una copia de "las Guerras de Granada" y otros papeles de la hacienda de Carmona, dos líneas que dicen: UN LEGAJO DE CORRECIONES HECHAS PARA LA IMPRESIÓN DE LAZARILLO Y PROPALADIA". La paleóloga confiesa haber leído esas dos líneas durante largo tiempo, que le han hecho ir tirando "tenazmente" del hilo que ha llevado al descubrimiento.
Como todo estudio, éste deberá ser sometido a refutación científica, es ilusionante estar tan cerca de solucionar el enigma del Lazarillo, señalan desde El Cultural.
Hurtado de Mendoza, Diego
Nacionalidad: España. Granada 1503 – 1575.  Diplomático.
Hijo del duque del Infantado, don Iñigo Hurtado de Mendoza, el conde de Tendilla inició sus estudios de leyes en Granada, pasando después a Salamanca para ampliar sus conocimientos. Participó en las guerras de Italia y entró en contacto con el Humanismo, convirtiéndose en uno de los nobles más preparados de su tiempo. Carlos I le envió como embajador imperial a Inglaterra en 1537 y dos años más tarde a Venecia. La confianza depositada en don Diego por el emperador iba subiendo en enteros como muestra su participación como delegado imperial en el Concilio de Trento en 1542. Los fracasos de la reunión conciliar le llevaron de nuevo a Venecia, donde pasará los dos próximos años antes de reintegrarse a la asamblea trentina. En 1547 será enviado a Roma como embajador, conociendo en estos momentos a Pedro Mártir de Anglería. En la capital del Papado desempeñó los cargos de gobernador y capitán general de la Toscana, muestra de la importe presencia española en la península italiana. En 1554 se traslada ya definitivamente a la corte para formar parte del Consejo de Estado, siendo recompensado con el hábito de la Orden de Alcántara y con el marquesado de Mondejar.
La posición de don Diego se complicó durante el reinado de Felipe II, siendo desterrado en primer lugar al castillo de la Mota y después a Granada, debido a la complicación de los problemas moriscos en su ciudad natal y a un incidente con Diego de Leiva. Durante su destierro en Granada escribió "Guerra de Granada, hecha por el Rey de España D. Phelipe II, nuestro señor, contra los moriscos de aquel reino, sus rebeldes". Consiguió regresar a la corte madrileña en 1574 donde falleció el 13 de agosto del año siguiente, legando su copiosa biblioteca al Real Monasterio de El Escorial.




Cuestiones
 1. Explica la condición de converso del autor Alfonso de Valdés y por qué es importante respecto al libro del Lazarillo. ¿Por qué dice la catedrática que el autor debe ser un converso?


 2. ¿Cuál sería para Rosa Navarro el principal destino de las críticas a la sociedad de la época que hace el Lazarillo?


 3. Investiga quiénes eran los bulderos y las bulas que vendían.


 4. ¿Qué novedad aporta Navarro sobre el posible destinatario de la epístola que escribe Lázaro (el libro en sí)?


 5. ¿Qué precisión hace la autora sobre la fecha de la aparición del Lazarillo en 1554?


 6. Explica lo que se dice sobre la encriptación del nombre del autor en la novela.
7. ¿De qué manera caracteriza Mercedes Agulló al escritor Diego Hurtado de Mendoza?


 8. ¿En qué se basa la paleógrafa para demostrar la tesis de la autoría de Diego?


 9. ¿Qué diferentes ocupaciones tuvo Diego Hurtado a lo largo de su vida?


 10. ¿En qué consistieron esas Guerras de Granada sobre las que escribió Diego Hurtado?



 11. ¿Qué coincidencias encuentras en la vida y en la carrera de los dos posibles autores del Lazarillo de Tormes?

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